Unas aclamadas memorias sobre la vejez que rebosan sinceridad y también alegría por cómo la vida sigue renovándose en los momentos más inesperados.
Premios Costa y National Book Critics Circle
«Se ha escrito un sinfín de libros sobre la juventud, y más aún sobre
las complejas y arduas experiencias que se concentran en torno
a la procreación, pero no abunda el material sobre el declive.
Como estoy muy metida en ello me he dicho: “¿Por qué no
intentarlo?”».
Diana Athill fue una de las grandes editoras británicas de la segunda
mitad del siglo xx. Durante más de cinco décadas editó a autores de
la talla de V. S. Naipaul y Jean Rhys, de quienes fue amiga y confidente. Como escritora, Athill se labró una reputación por la franqueza y la
inteligencia que reflejan también sus libros de memorias.
En este libro, escrito con casi noventa años, liberada ya de cualquier
inhibición, Athill reflexiona a corazón abierto y con mucho humor
sobre la vejez: las desventajas y, a veces, las ventajas que trae la edad;
la sabiduría y la fortaleza necesarias para afrontar la muerte.
Unas memorias que cautivaron tanto a crítica como a lectores y
convirtieron a su autora, en la última etapa de su vida, en una
insólita estrella literaria.
12 DE OCTUBRE EN LIBRERÍAS.