Una historia íntima sobre la primera generación que creció con los videojuegos, que narra una infancia marcada por el abandono del padre.
«Mi padre desapareció en el espacio de tres videoconsolas.» A finales de los ochenta y comienzos de los noventa, Anthony y su hermano viven en un pequeño pueblo de los Alpes marítimos, no muy lejos de Niza. Su padre y su abuelo regentan la carnicería local, su prima Émilie sufre una misteriosa enfermedad que los adultos evitan nombrar y en la zona son cada vez más evidentes los síntomas de la decadencia económica.
Para escapar del aburrimiento de un día a día sin demasiados alicientes, de su timidez y de los dramas familiares que los van cercando, los hermanos se vuelcan en los videojuegos, una afición heredada de su padre, Jacky. De Space Invaders a Zelda, de Atari a Nintendo, su infancia avanza al ritmo de esas máquinas que parecen anunciar un futuro de innovación y prosperidad, mientras a su alrededor todo lo demás parece ensombrecerse.
Entrelazando su historia personal con la de los grandes inventores de los videojuegos, Passeron escribe en su segundo libro una apasionada carta de amor a su padre y a sus orígenes.
2 DE NOVIEMBRE EN LIBRERÍAS.