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Eduard Palomares y su detective Jordi Viassolo se pasasrán por la BCNegra para hablar de la doble vida de los investigadores.

Tomad nota, viassolistas, y amantes de la novela negra, Eduard Palomares, autor de Igual que ayer y No cerramos en agosto, una divertida saga noir ambientada en la ciudad de Barcelona, participa en el festival BCNegra que tendrá lugar en la ciudad de Barcelona del 6 al 12 de febrero.

Palomares participará en una mesa redonda el doming, 12 de febrero, a las 16h en los Aribau Multicines. El acto, moderado por el periodista Jordi Corominas, contará con la presencia de los escritores Carlos Salem y Susana Rodríguez Lezaun. Juntos reflexionarán sobre la doble vida del investigador. Aquí más información.

Tras el éxito de No cerramos en agosto, Eduard Palomares vuelve con ‘Igual que ayer’, una apasionante novela negra que aúna intriga, retrato social e ironía. A través de las andanzas de su entrañable detective novato Jordi Viassolo y de su singular círculo de amigos, el autor adapta el género negro al siglo XXI, retratando la evolución de la ciudad de Barcelona en los últimos cuarenta años y demostrando que, por mucho tiempo que pase, hay cosas que nunca cambian.

Jordi Viassolo, aprendiz de detective privado en paro, espera a que al fin le contraten en una agencia mientras sobrevive trabajando ocasionalmente como camarero. Tras servir en un lujoso cóctel en la zona alta de Barcelona, recibe la noticia de que uno de los asistentes, Mike Comabella, aspirante a la alcaldía, ha muerto en un sospechoso accidente. Poco después le llega un pequeño encargo como detective: un cliente misterioso pide que se investigue a una asociación de vecinos del Raval. En el barrio barcelonés descubrirá que la especulación inmobiliaria, las desigualdades sociales y el tráfico de drogas son más flagrantes de lo que imaginaba.

Igual que ayer pone de relieve la lacra de la proliferación de los narcopisos del Raval, una problemática que, azuzada por la especulación inmobiliaria y la progresiva degradación del antiguo Barrio Chino de la ciudad, está expulsando a muchos barceloneses de sus hogares en favor de las mafias y la industria turística.


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