La prensa dice

13 sep
2007

Un soldado con humor, por Toni Montesinos

Dentro de la tradición en Inglaterra de narrativa humorística, Evelyn Waugh (1903-1966) destaca como una de las plumas satíricas más importantes del siglo XX. Gracias a Libros del Asteroide podemos conocer una parte de la vida de este autor de vida tormentosa. El libro, inédito en castellano, castellano, "Una educación incompleta. Autobiografía parcial, fue publicado en 1964 con la idea de que fuera el primer volumen de sus memorias. Nacido en una familia anglicana, al salir de la universidad fracasa como profesor; una señal para el joven Evelyn, que anota en su diario que ya tenía el camino libre para consagrarse a la escritura.

Misantropía

Waugh se enfrenta a su vida "en las proximidades de la sesentena, cuando había pasado lo que llamó "la edad de la irritación". Para entonces, Waugh empezaba a no ser ni la sombra de lo que había sido. Los éxitos sociales y literarios se iban alejando, y a Waugh el aburrimiento y la misantropía le empujaban a las últimas excentricidades. El autor revisa su familia desde sus tatarabuelos, se detiene en su padre de forma especial y va recordando su infancia y adolescencia en Londres, hasta que ingresa en la universidad.

Este es el periodo mas interesante del libro: "Desde el primer momento consideré Oxford un lugar que valía la pena habitar y disfrutar por sí mismo, no por ser una preparación de cara a otra cosa" (pág. 253), afirma. De hecho, le supone una tortura trabajar como profesor en una escuela e incluso intenta suicidarse: "Me desnudé y nadé mar adentro. ¿Tenía realmente la intencion de perecer ahogado? Desde luego, la idea estaba en mi ánimo: dejé una nota con mi ropa, una cita de Eurípides sobre el mar que lava todos los males del ser humano. (...) COn la edad que tengo hoy, no sabría precisar en qué medida fueron la desesperación verdadera, la fuerza de la voluntad y el mero histrionismo los factores que me incitaron a hacer la excursión" (pág. 338).

Farsa y religión

Superada la tentación, que es el momento en donde acaba esta "Autobiografía parcial, el destino de Waugh le va a deparar satisfacciones con las que no contaba. Waugh irá moldeando su literatura desde la sátira más ácida sobre la sociedad británica y su colonialismo, hasta el dramatismo más sentimental y el trasfondo religioso. Tras esa obra, sin embargo, sigue la misma línea humorística y escribe otra farsa, "Cuerpos viles" (1930), en medio de una gran crisis personal: su esposa le ha dejado. El divorcio le convertirá en un hombre más cínico. Seguirá concibiendo tramas en apariencia banales, aunque las produzca con una gran obsesión perfeccionista, como "Merienda de negros" (1932), "Un puñado de polvo" (1934) y "¡Noticia bomba!" (1938), pero el cambio hacia una literatura seria se asienta. Así, publica "Retorno a Brideshead" (1945), sobre una familia de clase alta, que se está ahora rodando para el cine. El recuerdo de su experiencia en la II Guerra Mundial (como comandante en el mediterráneo) le sirve para la trilogía "Espada de honor, formada por "Hombres en armas" (1952), "Oficiales y caballeros" (1955) y "Rendición incondicional" (1962). Fue una etapa muy intensa: alistado con los Royal Marines, fue destinado en Yugoslavia, Francia, el Norte de áfrica, Grecia y Oriente Medio. Esta larga trayectoria militar no pudo acabar en otro volumen de memorias; la muerte le sorprendería en Somerset.

La Razón