La prensa dice

28 ene
2006

Mao y el comunismo llegan a Pekín, por Adolfo Torrecilla

A pesar de la tiranía que imponen las grandes editoriales, que son las que se llevan la tajada más suculenta del mercado editorial, continúan apareciendo nuevas editoriales independientes que intentan aportar aire fresco a un panorama excesivamente mercantilizado. Con un contagioso entusiasmo, estas editoriales, pequeñas en medios pero ambiciosas en ideales, buscan que se les haga caso aportando novedades basadas más en la calidad literaria que en su posible impacto comercial (aunque no lo rechazan).

Un buen ejemplo de esta filosofia es Libros del Asteroide, editorial catalana -una más- que dirige Luis Solano. La editorial nació en mayo de 2005 con el objetivo de "recuperar títulos fundamentales de la literatura del siglo XX no disponibles en castellano". Algunos de los libros publicados son Los inquilinos de Moonbloom, de Edward Lewis Wallant; En busca del barón Corvo, de A. J. A. Symons, y A la caza del amor, de Nancy Mitford.

Historias de Pekín reúne las memorias del norteamericano David Kidd (1927-1996). En 1946, tras haber estudiado chino en Michigan, se trasladó a la Universidad de Yanching. Los cuatro años que permaneció en China coinciden con la llegada al poder de los comunistas. Kidd asiste a los cambios que se producen como un testigo privilegiado, pues en esos años contrajo matrimonio con Aimee Yu, una joven de la aristocracia. La llegada del comunismo arrasa con todos los valores de la antigua China que, de alguna manera, encarna la familia Yu.

En sus recuerdos, Kidd cuenta las costumbres familiares, relata anécdotas de algunos de sus parientes y describe algunos rituales (como el entierro del patriarca) que no volverán a repetirse. El choque con el maoísmo acaba con ese modo de vida y fuerza la dispersión de los integrantes de la familia. David y Aimee consiguen trasladarse en 1950 a Estados Unidos. El matrimonio se separó poco después: Aimee emprendió una vertiginosa carrera como investigadora y David se trasladó en 1956 a Japón, donde vivió hasta su muerte.

En 1960 se publicó una primera versión de estas memorias. En 1988, Kidd revisó la edición y añadió un último capítulo con la visita que realizó a Pekín en 1981. Treinta años después, China ha sufrido una radical transformación, agravada por los brutales sucesos de la Revolución Cultural. Como le cuenta a Kidd un antiguo amigo, el norteamericano Bob Winter, ya anciano y residente en China desde 1920: "Soy historiador, y en ningún lugar del mundo ha sucedido jamás algo así". En ese viaje consigue reencontrarse con algunos miembros de su antigua familia política, que viven en unas condiciones casi miserables. Sin caer en exageraciones ni lamentos, Kidd contempla cómo la irracionalidad maoísta desmoronó un milenario estilo de vida.

La Gaceta Fin de Semana