La prensa dice

Reseña de "Un paraíso inalcanzable" en Diario Vasco

Retrato de familia con pasado

Por Iñigo Urrutia

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‘Un paraíso inalcanzable’ retrata con un punto de sátira y una ironía envidiable la vida en un pequeño núcleo rural próximo a Londres entre la posguerra y al advenimiento del tatcherismo, que está en la raíz del giro copernicano que nos ha tocado afrontar. John Mortimer (Londres, 1923-2009), que en los años setenta adquirió renombre como abogado en causas por la libertad de expresión, escribió dos versiones, una como serie para televisión y otra en forma de novela, que ahora publica Libros del Asteroide, una referencia independiente de literatura de calidad. Y ‘Un paraíso inalcanzable’ la tiene a borbotones, sobre todo por el tono que el autor imprime al relato y por la pericia para entrelazar la vida pública y privada, amores clandestinos e intrigas políticas, con saltos temporales –un capítulo se abre con la cita «La vida debe vivirse hacia delante, pero solo se comprende hacia atrás», de Kierkegaard– a partir de hitos, sea la huelga de mineros o la guerra de las Malvinas. Expone a los personajes a sus miserias y debilidades, pero sin masacrarlos, y los diálogos son ‘very british’. Retranca como lluvia fina, personajes entrañables y frases que son ingeniosos puñetazos con guante de terciopelo. Escritura jovial sin escamotear el bulto de la fea realidad. La trama gira en torno a la batalla que se desata cuando el reverendo Simeon Simcox, un socialista que exhibe el busto de Karl Marx en la rectoría, lega su fortuna (cervecería incluida) a Leslie Titmuss, un diputado conservador tirando a canalla sin escrúpulos. Fred, médico que toca la batería en un grupo de jazz, y Henry, ex-escritor airado, indagan sobre la extravagante última voluntad de su padre, pero con propósito diferente. Mientras el primero escruta el pasado familiar para descubrir la razón del testamento, el escritor –que le robó la novia a su hermano– quiere impugnarlo con el argumento de que su padre andaba mal de la azotea.

Diario Vasco