La prensa dice

23 oct
2008

Amigos, por Pilar Cambra

«¿Cómo hacer un libro que cualquier pueda leer a partir de unas vidas tan apacibles como estas? ¿Dónde están las cosas de que se incautan los novelistas y esperan los lectores?, ¿dónde está la vida de lujos y despilfarros ostentosos, la violencia, el sexo retorcido, los deseos de muerte?, ¿dónde están las infidelidades de barrio residencial, las promiscuidades, los divorcios convulsos, el alcohol, las drogas, los fines de semana perdidos?, ¿dónde los odios, las ambiciones políticas, la sed de poder?, ¿dónde la velocidad, el ruido, la fealdad, todo lo que nos hace quienes somos y nos hace reconocernos en la literatura? Las personas de las que estamos hablando son vestigios de tiempos más tranquilos. Han sabido comprar paz y distancia de la fealdad industrial», escribe Wallace Stegner en su novela ’En lugar seguro’ (Libros del Asteroide, 382 páginas)... ¡Y benditas sean esas gentes, esos «vestigios» como Sid y Charity Lang, Larry y Sally Morgan que hacen de esta relato la más atractiva -casi hipnótica- historia del nacimiento y crecimiento de la amistad! Nacidos de un mera chispa -una cena de matrimonios; los maridos, profesores de una universidad-, los lazos entre los Lang y los Morgan se hacen más y más estrechos no merced «a las drogas» o «el sexo retorcido» sino gracias a la normalidad de vida compartida; normalidad que incluye -como sucede en la existencia de todo moral- el sufrimiento, el fracaso... Personajes fascinantes a fuer de cercanos, con caracteres que van desde la frustración aceptada como sacrificio a la exuberante creatividad y que, también un día, como todos, descasarán bajo la tierra. La novela de Stegner se lee de un ávido tirón; pero deja, en la mente del lector, materiales suficientes para construir una larga y fructífera reflexión.
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